Los premios Literarios Euskadi constituyen el faro de la literatura vasca. Buscan reconocer y premiar la creación literaria, vindicar al libro y a la persona que lo ha escrito, al tiempo que coadyuvan a la difusión de la obra, en éste y en otros territorios, a través del apoyo a la traducción. El turista engulle. El viajero saborea. El turista viaja casi a contrarreloj, con la fecha de vuelta a casa en mente. El viajero tiene tiempo; de hecho quizá ni siquiera sabe cuándo va a volver. El turista visita un país de manera programada y, generalmente, en grupo. Si es en visitas guiadas mejor; así no perderá tiempo y podrá ver todo lo que hay que ver, vídeo y cámara de fotos en mano. El viajero, que va solo, busca lo inesperado, lo que no imagina. El turista, en cambio, no se abandona a los caprichos del azar. A lo sumo dirá que se ha perdido en una medina y ha comprado una alfombra baratísima, porque es un experto regateando. El viajero, paciente, mezclado con los locales sabrá aprehender, haciendo suya la máxima de Antoine D`Abadie, ikusi, ikasi. Eso es precisamente lo que ocurre cuando nos aventuramos a leer un libro, nos convertimos en viajeros, otorgándonos un salvoconducto muy especial que nos abre las puertas de mundos diversos, quizá cercano en distancia geográfica pero lejano a nosotros; o lejos de aquí pero muy cercano. La literatura nos brinda la oportunidad de descubrir otra gente, intrigas, sentimientos y maneras de ver la vida; y compartirlo con ellos y ellas. Por eso creo que la literatura no es sino un hermoso puente entre personas. ¡Crucémoslo leyendo los Premios Euskadi de Literatura 2007!