Al final de los años 50 la apertura de una pista de montaña arrasó completamente el dolmen de Baiarrate, en Aralar. De él nos queda solamente el dibujo que realizó J. M. de Barandiaran cuando lo excavó en 1917.
Por el dibujo vemos que la cámara poseía cuatro losas en pie y que a dos metros de ella se encontraba la tapa o cubierta de la misma.
Hoy en día todos los monumentos megalíticos de Aralar han sido declarados Bienes calificados por el Gobierno Vasco, lo cual permite una protección de estos megalitos y evita casos como el mecionado más arriba, consecuencia de los trabajos que se llevan hoy en nuestras montañas con maquinaria potente para la apertura de pistas, etc. Así, y al igual que el resto de megalitos de Gipuzkoa, los situados en Aralar han sido limpiados y debidamente señalizados.