Ekainberri, con la réplica de la cueva de Ekain en su interior, se ubica a pocos metros del centro de Zestoa y a 600 metros de la cueva original. Se localiza en el valle de Sastarrain, valle que constituyó el marco natural de vida del artista paleolítico de Ekain hace 14.000 años. El acceso obligado a pie a Ekainberri y otras acciones conservacionistas tienen como objetivo preservar y regenerar los grandes valores naturales y paisajísticos del valle de Sastarrain.
La réplica de la cueva de Ekain ha sido creada por S.K. Productions de Montignac (Francia), dirigida por Renaud Sanson. Lo expuesto en Ekainberri son copias exactamente iguales a la cueva original, los dibujos que se presentan están realizados con las mismas técnicas y materiales que en Ekain.

La Cueva de Ekain fue descubierta el 8 de junio de 1969. Se encuentra situada en Deba, en la ladera oriental de la colina del mismo nombre, en el pequeño valle que crea la regata Sastarrain. Un lugar idóneo para un asentamiento prehistórico. Se encuentra en torno a un kilómetro del municipio de Zestoa, desde donde tiene fácil acceso.
Es conocida por sus pinturas rupestres magdalenienses, realizadas hace unos 14.000 años. Hay que subrayar que la conservación de éstas es excepcional. En la cueva existen unas 70 figuras de animales, 64 de ellas pintadas y 6 grabadas. La iconografía principal la forma el caballo, a la que se dedica la representación parietal. Su conjunto ecuestre es uno de los más bellos y ricos del arte franco-cántabro, y se puede considerar como el mejor lienzo de pared en su especie, sin duda una maravilla del arte parietal. Junto a los caballos y en menor medida encontramos otras especies representadas: osos, ciervos, carpidos...
Inaugurada el 11 de septiembre es objetivo de Ekainberri la divulgación y accesibilidad a este magnífico patrimonio paleolítico vasco. Así, gracias a esta réplica y a las diferentes actividades y talleres temáticos que se organizan en Ekainberri, podemos descubrir, conocer y sentir este legado artístico paleolítico vasco declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco el 7 de julio de 2008.